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Un perro que viajó 48km sólo para ser rechazado por su dueño encontró un nuevo hogar (y es una mansión)

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/06/2014

Una historia que conmueve y ensalza el corazón: el viaje en búsqueda de amor de una perra labrador encontró un final feliz

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El poder del internet se conjuga con su particular sensibilidad para las mascotas (y la sobredosis de cuteness) y las historias dramáticas en el caso de Ma Kettle. Se trata de una labrador artrítica que caminó 48km para llegar a su casa pero fue rechazada por su antigua familia cuando llegó, aparentemente porque no se llevaba bien con un cachorro consentido.

Ma Kettle ya había vivido su cuota de tragedias; su antigua dueña --que la llamaba Lady-- murió en 2012, dejándola sin casa. Fue adoptada luego en Kansas, pero su siguiente familia decidió desecharla en beneficio del cachorro. Después de ser regresada a la perrera, se escapó y regreso con esta familia, pero de nuevo fue puesta en adopción. La historia desató un desgarrador post viral de Facebook que acabó generando el interés de una millonaria amante de los animales, quien ha volado al can en su avión privado a Odessa, Florida. Ahí Ma Kettle, que ahora volverá a ser llamada Lady, como parte de una nueva aristocracia, vivirá en una mansión de 100 acres en donde podrá rondar por jardines y recibir el amor que perdió. 

La nueva dueña de Lady, Helen Rosburg, de 65 años, justo había perdido otra labrador negra, Granny, quien murió hace unos días, por lo que el rescate de Lady es aún más perfecto.

El Ice Bucket Challenge dejó sin agua a esta isla escocesa

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/06/2014

El pronóstico se cumple: luego de un fin de semana en que casi todos los habitantes de la isla escocesa de Colonsay realizaron su propio Ice Bucket Challenge, las reservas locales de agua potable se agotaron

aguaEn las últimas semanas hemos visto, iteradas ad nauseam, imágenes de personas célebres que han participado en el Ice Bucket Challenge, un reto que consiste en echarse encima un balde lleno de hielos y agua helada. La iniciativa nació con propósitos filantrópicos respecto de la esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neuromuscular degenerativa en la que las neuronas asociadas al funcionamiento de los músculos pierden esta capacidad y, en consecuencia, llevan a la parálisis a una persona. Sorprendentemente, el impulsor de esta propuesta murió hace unos días al arrojarse de una azotea a una pileta de agua, en un episodio no exento de “magnífica ironía”, por utilizar la expresión de Borges.

Y si bien el reto, como decíamos, ha ganado muchísima popularidad, del mismo modo ha sido criticado severamente; de entrada, porque hace de la filantropía un espectáculo (algo que, sin embargo, es habitual en nuestra época) y, por otro lado, por algo mucho más obvio: el desperdicio de agua que representa, un caso específico de la desigualdad que necesita el capitalismo para sostenerse: Cristiano Ronaldo o George W. Bush pueden bañarse con agua helada gracias a que miles de personas en el mundo no tienen acceso al líquido. Y esto no es una exageración ni un lamento: es la manera en la que funciona nuestra realidad compartida. La opulencia de unos se consigue sólo a costa de la pobreza de otros.

Pero incluso sin considerar el asunto desde dicha perspectiva, el desperdicio es evidente. Para prueba, las medidas que tuvieron que tomar las autoridades de la isla escocesa de Colonsay luego de que el entusiasmo con el que sus habitantes emprendieron el Ice Bucket Challenge derivó en el agotamiento del agua potable del lugar.

Según informa The Indepedent, el sistema de agua local cerró el suministro luego de que el fin de semana pasado se advirtiera que prácticamente todos los habitantes de la isla realizaban su propio reto del balde. En particular la tarde del domingo el gasto fue mayor, al grado de que el flujo de agua prácticamente se agotó, quedando sólo las reservas.

El hecho puede parecer mínimo, pero sin duda también revela el alcance de la viralización mediática como una forma de programación colectiva.

También en Pijama Surf: ¿El filantrocapitalismo ayuda a los pobres que más benefician a los ricos?