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Experto explica el inusual fenómeno de un arcoíris cuádruple recientemente captado por una mujer en Nueva York

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Hace unos día, Amanda Curtis tomó esta imagen en una estación de tren en Long Island, Nueva York. La subió a Twitter y el arcoíris cuádruple no tardó en viralizarse, aunque dejando algunas dudas sobre su autenticidad.

Un experto en fenómenos atmosféricos explica en el Washington Post que la imagen no ha sido alterada y señala que es un ejemplo de la combinación de un arcoíris primario y otro secundario (fenómenos comunes) ocurriendo en conjunto con sus contrapartes de luz reflejada.

Un arcoíris secundario involucra dos refracciones internas de la luz del Sol dentro de gotas de lluvia, lo que revierte la secuencia de colores (en este caso rojo adentro y violeta afuera). Usualmente podemos ver esta porción de los arcoíris por encima del horizonte, ya que no hay suficiente densidad de gotas de lluvia entre el observador y el suelo para que se vea el arcoíris debajo del horizonte.

Para que se presenten los mucho más raros arcoíris reflejados que se muestran en esta espectacular foto, debe haber una superficie grande lisa y vidriosa de agua detrás del observador. Esa superficie de agua refleja el Sol, por lo que se genera una fuente de luz solar secundaria. Este Sol reflejado... crea un segundo arcoíris primario y un segundo arcoíris secundario en los lados opuestos del cielo al Sol, pero el centro de estos arcoíris de luz reflejada aparece por encima del horizonte. La geometría dicta que los arcoíris regulares y los de luz reflejada se unirán en el horizonte, como muestra la foto.

 

Científicos descubren hábitat extremo en las Cataratas de Sangre de la Antártida

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/23/2015

Los torrentes salinos subterráneos que nutren las Cataratas de Sangre de la Antártida conectan un inesperado ecosistema que sobrevive en las condiciones más adversas

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En la Antártida existe un lugar que hace honor a la fama legendaria del continente: las llamadas Cataratas de Sangre. Se trata de una caída de agua en donde la salinidad del líquido se combina con un nivel elevado de hierro del terreno y, finalmente, con el oxígeno del aire, lo cual resulta en un torrente rojizo que a la distancia semeja una herida sangrante.

Recientemente el sitio fue objeto de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Tennessee, quienes analizaron los flujos subterráneos de agua salada que nutren las cataratas y notaron que existe una conexión entre estas y lagos cercanos que desde la superficie parecen separados entre sí. Según estas observaciones, realizadas con un helicóptero equipado con un sensor especial, hay afluentes que van desde la costa hasta 12km de profundidad y, en el caso del agua que fluye bajo el glaciar Taylor, hasta con 5km de profundidad.

Esto, sin embargo, no es sólo una curiosidad hidrológica. Los investigadores descubrieron que dichos flujos subterráneos son también la conexión de un ecosistema que sobrevive en condiciones que podrían creerse adversas, en especial la elevada salinidad del agua y una temperatura de -15°C, lo cual no obsta para que en pequeñas oquedades existan colonias de microbios que tienen ahí su hábitat.

La investigación es útil no sólo para entender la evolución de la vida en la Tierra sino incluso en otros planetas, pues las condiciones mencionadas podrían equipararse a las de la superficie de Marte o las lunas de Júpiter, en donde alguna vez hubo agua.