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Francia aprueba una encomiable ley que obliga a los grandes negocios de ventas de alimentos a donar los productos alimenticios que no venden

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En una medida que ha sido celebrada como una prueba de inteligencia y conciencia, los supermercados franceses no podrán tirar la comida excedente y deberán organizarse para donarla a caridades o para que sea utilizada para alimentar a animales. La Asamblea Nacional Francesa votó, de manera unánime, esta ley en contra del desperdicio de alimentos que caracteriza a las grandes corporaciones de venta de alimentos. Legisladores franceses remarcaron que esta ley es urgente, ya que existe una enorme y poco congruente brecha entre estos supermercados que ganan millones de euros y desperdician enormes cantidades de alimento y las personas que están desesperadamente hambrientas.

Los supermercados con una huella de más de 400 metros cuadrados deberán firmar contratos con organizaciones caritativas antes de julio del año que entra, o enfrentar fuertes penalizaciones. 

En los últimos años, cuenta The Guardian, la prensa francesa ha mostrado cómo familias pobres e indigentes logran sobrevivir tomando alimentos de la "basura" que generan estos supermercados. Pese a esto, muchas tiendas colocan blanqueador en los alimentos que tiran para evitar problemas de demandas por envenenamiento. 

Se calcula que, en Francia, la persona promedio tira alrededor de 20 a 30kg de comida al año; de estos, 7kg permanecen en sus paquetes.

La medida irá acompañada de un programa educativo sobre el desperdicio de alimentos en escuelas y negocios. Sería interesante que se implemente algún programa para que los ciudadanos también tengan los mecanismos y las motivaciones para no desperdiciar alimentos, más allá del reciclaje de basura. Evidentemente, el ejemplo francés merece ser replicado en otras partes del mundo.

 

Alianza entre monos gelada y lobos parece el inicio de una domesticación

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 05/22/2015

¿Puede un lobo etíope pasearse tranquilamente entre un grupo de monos gelada sin atacarlos y sin que los monos se sientan en peligro?

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Las alianzas entre especies son una de las formas en que la evolución se manifiesta para asegurar la supervivencia de los individuos. Hace poco, por ejemplo, un estudio exploró la lealtad que consiguieron el Homo sapiens y los primeros lobos domesticados al momento de cazar para obtener alimento.

Hace unos días, Vivek Venkataraman, primatólogo del Dartmouth College, realizó una estancia de observación de una de estas sociedades y el resultado podría parecer sorprendente. En la meseta de Guasa, hacia el norte de Etiopía, parece ser que ciertos grupos de monos gelada (Theropithecus gelada) han establecido un pacto con los lobos etíopes (Canis simensis): los predadores pueden pasearse entre los gelada sin que ni uno ni otro se ataquen entre sí.

Venkataraman y su equipo siguieron durante 17 días a lobos que se infiltraban entre las manadas de los monos y notaron que el propósito y el beneficio que obtenían de este comportamiento era la posibilidad de cazar roedores con mayor facilidad. Los gelada, por su parte, no mostraron ningún tipo de alarma o precaución porque los lobos caminaran cerca de ellos o de sus crías y, por otro lado, los lobos tampoco atacaban a ningún mono. En estas condiciones, el éxito de cacería del también llamado chacal del Semién o caberú fue de 67%, mientras que al hacerlo por su propia cuenta (es decir, sin colarse entre los grupos de gelada) fue de 25%.

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Cabe mencionar que durante el período de observación del científico hubo una ocasión en que uno de los lobos intentó llevarse a una cría de gelada para comérsela. Entonces los monos lo atacaron, hicieron que soltara al espécimen, lo “escoltaron” fuera del territorio de la manada y registraron sus características para impedir que ese lobo en específico volviera.

Hasta ahora parece ser que la única especie beneficiada en esta relación es la de los lobos, sin embargo, los científicos se preguntan si quizá esto podría tomarse como los primeros signos de un proceso de domesticación.