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El jardín de Frida Kahlo: refugio de inspiración estética (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 06/20/2015

El Jardín Botánico de Nueva York recreó una parte de la Casa Azul de Frida Kahlo para mostrar la influencia que la diversidad de flora mexicana tuvo en la obra de la pintora

Los jardines son una de las expresiones más refinadas de civilización y, como una suerte de consecuencia paralela, son también un foco donde la sensibilidad se concentra para después proyectarse hacia la inspiración. Los jardines son recintos reales que conviven invisiblemente con los muchos mundos simbólicos que coexisten en la mente y el espíritu de una persona.

Por tal motivo no resulta casual que muchos artistas, filósofos y, en general, hombres y mujeres abocados a las tareas del espíritu hayan encontrado en un jardín el sitio adecuado para recalar y meditar, para distraerse y despejar su mente para, paradójicamente, concentrarse mejor. Por ejemplo, Frida Kahlo, quien cultivó en su casa de Coyoacán una variedad notable de plantas que una a una fueron integrando su refugio de vida y color.

Kahlo tuvo a su favor que su célebre “Casa Azul” se encuentra en Coyoacán, un punto privilegiado al sur de la ciudad de México que por sus condiciones climáticas un poco más amables que el resto de la ciudad, resulta idóneo para el cultivo de casi cualquier especie de flora.

Biznagas (Echinocactus y Homalocephala) y otros géneros de cactáceas, girasoles (Helianthus annuus), suculentas, geranios, cempasúchil (Tagetes erecta), árboles frutales, enredaderas y alcatraces (Zantedeschia aethiopica) son algunas de las entradas en esta enciclopedia viva de lo natural. Una que, además, se formó al hilo de las elecciones personales de la propia Frida y después pasó caprichosamente hacia su obra pictótica.

Para Adriana Zavala, investigadora de la Tufts University y curadora de la exposición Frida Kahlo: Art, Garden, Life que se presenta actualmente en el Jardín Botánico de Nueva York, la jardinería y la botánica fueron dos caminos que la pintora siguió en esa ruta más amplia del conocimiento y exploración de la realidad cultural de México y los muchos elementos que la integran.

Arqueólogos explican la maldición de las losas indias en las que un burro fornica con una mujer

Arte

Por: pijamasurf - 06/20/2015

Las "piedras de la maldición del burro", del siglo XI, están esparcidas por la India con un claro mensaje amenazante. Los arqueólogos nos explican a detalle

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En el museo Chhatrapati Shivaji de Mumbai, en la India, existen varias losas de piedra talladas con un burro a punto de fornicar con una mujer, pero hasta hace poco nadie les había prestado mucha atención. Las losas son del siglo XI, y resulta que de ellas hay varias versiones esparcidas por Maharashtra y partes de Goa.

Los arqueólogos que estudian el Maharasthra medieval se refieren a ellas como “las rocas de la maldición del burro” –por obvias razones–, pero ahora se sabe Screen shot 2015-06-10 at 6.30.43 PMmás a detalle qué tipo de maldición decretaban.

“Las piedras básicamente servían como declaraciones de concesión de tierras dadas a familias feudales, e ilustraban una maldición o castigo que caería sobre la persona que violara la orden”, apunta el arqueólogo Kurush Dalal de la Universidad de Mumbai.

Al parecer estas losas se colocaban en las fronteras de un terreno para servir de linde. La mayoría de ellas tiene un sol y una luna en la parte superior, lo cual, según los arqueólogos, significa que la maldición sería válida para siempre.

“El panel inferior [el dibujo del burro y la mujer] significaba que si alguien se atrevía a violar la concesión, su madre –por decirlo coloquialmente– sería follada por un burro”, dice Dalal.

Pero además de la amenaza a todas luces clara, las losas también tenían un significado simbólico. De acuerdo con un arqueólogo llamado R. C. Dhere, la mujer presentada en las piedras simboliza a la madre tierra o la fertilidad, y el burro es el vahana (vehículo) de Sitala Devi, la diosa de la pestilencia y la plaga, cuyo culto era muy marcado durante ese período.  

Así, el desproporcional falo del burro simboliza el ataque de una plaga. Si alguien violaba las leyes de la propiedad de terrenos, una plaga con el poder del pene de un burro sobre una dama embestiría su tierra.

Lo interesante es que estas losas debían representar algo tan común que todo el que las viera pudiera entender inmediatamente, y la elección gráfica fue una que todos a la fecha entendemos como amenaza brutal, dolorosa y desproporcionada: un burro violando a una mujer.