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Esta maravillosa especie, una de las de mayor tamaño en el reino de los insectos, nos revela algunos de sus más íntimos secretos.

A lo largo y ancho de Nueva Zelanda vive una criatura muy parecida a los grillos conocida como weta. Estos insectos pueden parecer atemorizantes al principio pero, si se les ve bien, son criaturas hermosas y fascinantes.

Son una especie muy antigua, pues se calcula que la edad de estos insectos es de 180 a 190 millones de años, es decir, sobrevivieron a varios períodos geológicos y a la extinción de los dinosaurios.

Se han encontrado más de 70 especies, la más grande, el Weta gigante, puede llegar a tener el mismo tamaño de una palma, mientras que los más chicos miden 5cm. Habitan en el suelo, los árboles, las cuevas, los pastizales y los arbustos.

No poseen alas pero cuentan con mandíbulas para triturar su comida. Sus funciones dentro de la cadena alimenticia son similares a las de los ratones; suelen esconderse en el día y salir por las noches para alimentarse de vegetación, deshechos y otros insectos enfermos o muertos.

Su clasificación es difícil; se han encontrado pocos especímenes de algunas variantes. Actualmente están amenazados por la reducción y modificación de su hábitat natural y la introducción de animales ajenos al entorno (como ratas, gatos o erizos).

Al sentirse amenazados, los machos son especialmente agresivos y usualmente levantan sus patas posteriores cubiertas de espinas. Los weta machos cuidan de un número de hembras que esconden sus huevos entre la vegetación. 

Son capaces de invernar mediante la criptobiosis, es decir, se llevan a un estado de suspensión animada en el que desaparecen sus signos vitales y conservan intactas sus células congeladas para despertar en primavera. Sin duda son uno de los insectos más interesantes de Oceanía. En el siguiente video puedes ver un poco más del weta:

4 recomendaciones para ver la superluna de este 14 de noviembre

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/28/2016

Los cielos de la noche entre el 13 y el 14 de noviembre presumirán la luna más grande en 68 años

Desde hace semanas se ha estado anunciando la llegada de la superluna de noviembre del 2016, la más grande en 68 años. El satélite natural de la Tierra no volverá a estar tan cerca de nuestro campo de visión hasta el 20134 (y no lo ha estado desde 1966). Por eso es que el bullicio lunar de los últimos días está más que justificado, algo que, por cierto, celebramos: a fin de cuentas es bueno que aun en la sociedad de la simulación y la ansiedad, de vez en cuando el reflector central del espectáculo recaiga en la naturaleza y no en el show de medio tiempo del Super Bowl o incluso en el desarrollo de elecciones hipermediáticas.

En todo caso procedamos al aspecto experiencial de este afortunado fenómeno, del cual seremos testigos privilegiados. Y para disfrutar al máximo la experiencia te recomendamos, además de intentar frenar por unos minutos el acelere en el cual la mayoría de nosotros estamos inmersos (cortesía de las redes sociales, la sobreconectividad y otros deleites contemporáneos), seguir estos simples consejos:

1. Procura un espacio lo mas abierto posible, algo difícil en las grandes ciudades, pero entre mayor campo de visión del cielo tengas disfrutarás más y durante mayor tiempo el desfile lunar.

2. Recuerda que el perigeo o clímax lunar, es decir el instante en el que más grande estará la Luna, es a las 13:52 UT, por lo que en la mayoría de países se disfrutará más hacia el amanecer, digamos entre 5 y 10 de la mañana (obvio, trata de darte tu sesión un poco antes de que amanezca, cuando aún la noche es profunda). 

3. Como aconseja la NASA, lo ideal sería poderla captarlo cerca del horizonte, para así favorecer una ilusión óptica que provoca que el disco lunar se vea más grande (gracias al contraste con otros objetos). 

4. Primero disfrútala; ya luego, si quieres, puedes dedicarte a documentarla, pero es importante que privilegies la experiencia por sobre la documentación.