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Everything: el videojuego narrado por Alan Watts que te reta a ser todo el universo

Arte

Por: pijamasurf - 06/17/2017

Un hermoso videojuego te permite tomar la perspectiva de una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una galaxia y demás para entender la interconexión del universo

Everything es el videojuego creado por David O'Reilly en el que uno puede jugar como cualquier cosa. Puedes ser una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una nube, una galaxia, un átomo de carbón. No hay puntos, niveles ni trama definida; sólo la experiencia de ver el mundo desde los ojos de otro, de todo. El único esquema del juego es descender o ascender en magnitud, tomar la perspectiva de algo menor en escala --un grano de arena, una bacteria-- o algo más grande --una estrella, un cúmulo de galaxias...

"El juego de la existencia es que estás en el medio", dice Alan Watts en una voz en off. Así percibimos el mundo, como un centro. Sólo somos un nodo de percepción del universo. El universo a partir de un punto de luz con infinita posibilidad de ser.

Everything juega con la idea de tomar diferentes puntos de vista al cambiar el modo de magnificación, es decir, extender la conciencia a la totalidad.

Uno aprende que todo depende de todo. No sólo una bacteria depende del universo; el universo depende una bacteria. Cada evento contiene la totalidad y se relaciona con la totalidad.

Cambiar de perspectiva, jugar a ser todas las cosas, puede detonar una experiencia casi psicodélica, de una conciencia que se abre a una posibilidad de conexión mucho más vasta. Un sentido de pertenencia estética y ética.

Genial versión de "The Man Who Sold the World" en un instrumento coreano del siglo VI

Arte

Por: pijamasurf - 06/17/2017

La canción de David Bowie (y luego de Nirvana) cobra otra dimensión bajo la interpretación de Luna Lee

Parecía que "The Man Who Sold the World" ya había dado todo lo que tenía que dar. Es sin duda una de las canciones más populares de las últimas décadas, compuesta por David Bowie en 1970 (fue su primera composición) y luego recreada en una famosa versión unplugged por Nirvana. Pero ahora Luna Lee ha añadido otra dimensión a este clásico contemporáneo, interpretándolo en un gayageum, un instrumento coreano de cuerdas que data del siglo VI. Oriente se encuentra con Occidente, en una rara pero afortunada mezcla.

Y, por si extrañas las vocales, aquí Luna demuestra que lo puede hacer todo, dando un toque dulce aunque un poco perturbador (preferimos la versión acústica, pero no está mal).