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Científicos estudian misterioso objeto interestelar, el primero jamás observado en nuestro sistema solar

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/02/2017

El objeto A/2017/U1, el primer visitante interestelar jamás detectado por astrónomos, está siendo observado atentamente

Los astrónomos se encuentran en un estado de perplejidad y excitación, al tiempo que intentan estudiar un misterioso objeto que ha aparecido en nuestro sistema solar en las últimas semanas.

El objeto en cuestión es una pequeña roca por ahora llamada A/2017/U1, la cual tiene una dimensión de poco más de 1/3 de km de largo. Lo notable de este objeto es que es, hasta la fecha, el primer visitante interestelar en nuestro sistema solar que los científicos han logrado detectar. (Todos los supuestos avistamientos de OVNIs no califican).   

Rob Weryk, astrónomo de la Universidad de Hawái, descubrió hace unos días este objeto, al notar que su movimiento no hacía sentido: era mucho más rápido que un asteroide o un cometa conocido, por lo cual se debía de tratar de un objeto de otro sistema solar. Y es que su velocidad es tal que el Sol no lo logra capturar en su órbita.   

Los astrónomos habían predicho algo similar, pero esta es la primera vez que se detecta un objeto hiperbólico, como le llaman (lo cual significa que no tiene una órbita elíptica).

El 9 de septiembre el objeto habría llegado a una distancia de 23 millones de millas del Sol, y con un empujón de la gravedad de nuestra estrella, alcanzó una velocidad de 55 millas por segundo. El 14 de octubre se acercó a 15 millones de millas de la Tierra, a una velocidad relativa de 37 millas por segundo. Esta velocidad es más de tres veces la velocidad de escape de la nave espacial New Horizons.

Por el momento, los astrónomos intentan recopilar la mayor cantidad de información posible del objeto para entender su composición y su origen. Numerosos telescopios en el mundo están siguiendo su trayectoria y pronto quizás podremos entender cómo este objeto, el cual es un asteroide interestelar, ha entrado a nuestro sistema solar. 

Electricidad hecha a partir de lágrimas, saliva y mucosidad humanas

Ciencia

Por: PijamaSurf - 11/02/2017

Estas secreciones humanas son capaces de producir electricidad gracias a la proteína lisozima, la cual puede tener reacciones eléctricas cuando se encuentra bajo presión

Las lágrimas, el sudor y la saliva son fluidos que tienen una función en el cuerpo humano. Por ejemplo, las primeras fungen como regulador psíquico o protector de contaminantes; el segundo, como regulador de la temperatura corporal; la tercera, como protector de objetos y contaminantes en la zona bucal. Sin embargo, muy poco se sabía acerca de la propiedad de producir electricidad de estos tres fluidos.

Según las investigadoras físicas Aimee Stapleton y Tofail Syed, de la Universidad de Limerick en Irlanda, estas secreciones humanas son capaces de producir electricidad gracias a la proteína lisozima, la cual puede tener reacciones eléctricas cuando se encuentra bajo presión. Se trata de una enzima que ayuda a romper las paredes bacteriológicas de las células, pero en condiciones con la suficiente manipulación ambiental, es capaz de producir una carga eléctrica. Es decir, al aplicar un poco de presión en cristales de lisozima, se genera la piezoelectricidad –una carga eléctrica que se acumula como reacción de un estrés mecánico.

En palabras de Stapleton:

Pese a que la piezoelectricidad es usada regularmente, se desconoce realmente cómo esta proteína en particular es capaz de generar electricidad. Dado que es materia biológica, no es tóxica y por lo tanto puede usarse de múltiples formas innovadoras, tales como capas electroactivas antimicrobios para implantes médicos.

La novedad de este tipo de electricidad, con base en los cristales lisozimas, es que provienen de la naturaleza misma y por lo tanto es energía ecológica –a diferencia de la energía derivada de los cuarzos. Por esa razón, esta nueva perspectiva permite comprender la existencia del ser humano de manera orgánica mediante unas estructuras jerárquicas complejas como pieles, células y polipéptidos.

Por supuesto, mencionan las investigadoras, se requiere una mayor investigador al respecto; sin embargo, se pretende desarrollar una nueva era de electrónicos flexibles y ecológicos, así como nuevos tipos de implantes que liberen medicamentos en el cuerpo desde el interior de la piel.