*

X

Los consejos de Christopher Hitchens sobre cuándo y cómo se debe beber alcohol

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Los consejos de Hitchens para beber como un dandy o un sibarita, pero con conciencia

El escritor Christopher Hitchens, mejor conocido por su vehemente crítica antiteísta, fue también un hedonista defensor de las bondades del vino. En su libro Hitch 22: A Memoir habla sobre el alcohol y revela consejos bastante prácticos que, aunque ciertamente a favor de la bebida, son igualmente una celebración de la vida, aunque no sin su característica mórbida ironía:

Seguramente es malo estar checando el reloj para empezar [a beber], pero he aquí algunos sencillos consejos para los jóvenes.

No bebas con el estómago vacío: el punto esencial de tomar algo es que aumenta el placer de la comida.

No tomes si estás triste: es una cura basura. Bebe cuando estás de buenas.

El alcohol barato es una falsa economía.

No es verdad que no debes beber solo: estos pueden ser algunos de los vasos más felices jamás vaciados.

Las resacas son un signo de cuidado, y no debes esperar que se te crea si tomas refugio en decir que no te acuerdas bien de lo que pasó anoche. (Y si realmente no te acuerdas, eso es un signo aún peor).

Evita todo narcótico: estos te hacen más aburridos y no están diseñados -como sí lo están la uva y la cebada- para vitalizar la compañía.

Ten cuidado en cultivar demasiado rápido el hábito del escocés de una sola malta: cuando viajas por países agrestes no estará fácilmente disponible.

Nunca pienses siquiera en manejar si has bebido más de una gota.

Es mucho peor ver a una mujer borracha que a un hombre. No sé por qué, pero así son las cosas. Nunca seas responsable de ello.

¿Qué es el ikebana y por qué necesitas tenerlo en casa?

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Ikebana, traducido como “el arte de realizar arreglos florales”, es una tradición zen de origen nipón que se enseña en conjunto con la ancestral ceremonia del té

No es novedad que las plantas sean consideradas como herramientas de apoyo para diferentes terapias psicológicas y de meditación. Hay especialistas en la salud mental que, apoyándose en vastas investigaciones neurocientíficas, relacionan la jardinería con el largo proceso del desarrollo de la empatía, la meditación y la conciencia plena. Sin embargo, el listado de beneficios de los cuidados a las plantas se remonta al siglo XV por monjes japoneses, quienes usaban el ikebana como disciplina para fomentar la relajación, la meditación y el deleite.

Ikebana, traducido como “el arte de realizar arreglos florales”, es una tradición zen de origen nipón que se enseña en conjunto con la ancestral ceremonia del té. Usando flores cortadas, ramas, hojas, semillas y algunos frutos, el ikebana resulta un acto de reflexión principalmente porque utiliza toda la concentración durante el proceso y la aceptación de su efímera perdurabilidad. Para Eiko Kishi, profesora de la escuela nipona Mishorhy encargada de realizar arreglos florales a los samuráis, se trata de una técnica de jardinería que “fomenta la relajación y sube el estado de ánimo porque las flores te dan energía”.

 

De hecho, esta tradición se introdujo con la misma expansión del budismo en Japón a través de los países vecinos –Corea y China–. Fue el sacerdote budista Ono-No-Imoko quien, instisfecho con las ofrendas florales en el altar de Buda, empezó a experimentar con arreglos que simbolizaran todo el universo. Por ello, en sus diseños las flores y las ramas se dirigían hacia arriba, se dividían en tres grupos para representar la relación entre tierra, cielo y hombre, y desarrolló una disciplina basada en una forma de vivir en comunicación con la naturaleza.

Todo comienza con las composiciones en escalera hasta conseguir una combinación armoniosa y simétrica –una que represente el triángulo Tai-Yo-Fuku o cielo-tierra-hombre respectivamente–. Después se clavan las flores en un kenzan –un cepillo de púas metálicas capaz de sostener a todas las flores cortadas–, el cual, a su vez, se encuentra en un recipiente lleno de agua para alargar la vida de cada ikebana. Según la tradición zen, una vez terminada la obra se debe contemplar durante unos minutos para disfrutar del trabajo realizado, del camino y del proceso. Es importante que la elaboración del ikebana se practique en silencio, pues es un tiempo para apreciar los elementos de la naturaleza, identificar la belleza en todas las formas de arte y desarrollar la relajación de mente, cuerpo y alma.

Conoce más sobre este arte viendo el siguiente documental: